Es mejor a veces un adiós que ver como llega el desamor. Y prefiero recordar lo que fuimos que continuar viviendo casi como enemigos. Para que soñar, se fue el calor. No es culpa de nadie y de los dos. Es mejor decirse adiós que seguir sufriéndonos y asistir a este naufragio entre tú y yo. Y aunque nada quede ya ni siquiera la amistad, cuando menos que nos quede un buen sabor. Se que volveremos al error, de intentar dar vida a un viejo amor, pero entonces ya será tan distinto. Jamás despierta una pasión cuando se ha dormido. Para que soñar, acéptalo. Se nos ha escapado el corazón.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




No hay comentarios:
Publicar un comentario