Somos como islas, cada vez más alejadas, cada vez menos pobladas, tan mal gobernadas que nos bombardeamos nosotros mismos, nos mentimos, nos hacemos creer que todo esta bien, que no hemos cambiado, que fuimos y siempre seremos la misma persona, esa idealización que en realidad nunca fue correcta.Y así vivimos, constantemente alejados, constantemente cambiando, al fin y al cabo, solo nos importa lo que los demás piensen cuando nos vean a la cara, que es lo mas cerca de nuestra alma que podrán estar… maldita superficialidad.
Ayer te vi, me sorprendió darme cuenta que lo único que seguía seduciéndome de vos era el rostro del pasado, todos esos recuerdos que tan difícilmente van a desaparecer de adentro mío, pero, al ver el presente, vernos a la cara, VERTE a la cara, me doy cuenta de que estamos “bien”, que es así como tenemos que estar, aunque me impresiona en lo que te haz convertido, pero no soy quien para emitir juicio alguno. -¿Por qué “bien”? Porque tan solo es un estado de bienestar producido por situaciones inmediatas que causan un efecto muy parecido a la felicidad, pero que en fin es solo una mascara, falta mucho para que estemos BIEN en realidad…
Solo quiero ir a dormir y despertar mañana sintiéndome lo mas parecido posible a una persona.



No hay comentarios:
Publicar un comentario